Sevilla está íntimamente ligada a la del río Guadalquivir

La historia de Sevilla está íntimamente ligada a la del río Guadalquivir, pues desde sus orígenes desempeñó el papel de puerto fluvial y puente entre el Océano Atlántico y el interior de la región andaluza. Las primeras referencias de Tartesos se encuentran en el Antiguo Testamento y nos evocan su riqueza y marcada vocación marinera. Las excavaciones arqueológicas realizadas en la Cuesta del Rosario permitieron afirmar que el asentamiento humano se hizo estable hacia el siglo IX a.C.
Época antigua y medieval
  • Los Fenicios implantaron el primer fondeadero, situado entre el actual Alcázar y la Iglesia del Salvador, y en el que se intercambiaban metales preciosos.
  • Los Romanos se establecieron en el siglo II a. C. en Hispalis, que se convirtió en un importante puerto fluvial.
  • En el siglo I a.C. Hispalis era ya una ciudad amurallada. En sus astilleros se construían barcas largas para el transporte de trigo.
  • En el siglo I d.C., el Portus Hispalensis albergaba escuadras enteras. De él salían hacia Roma gran variedad de productos: minerales, sal, pescado…
  • Durante la dominación árabe (712/1248), el paso de los musulmanes deja huellas profundas en la ciudad: el primitivo Alcázar, llamado Reales Alcázares por las sucesivas ampliaciones, la popular Torre del Oro, para reforzar la defensa del puerto, que ya contaba con un muelle de piedra y las menos conocidas de la Plata y de Abd al-Azis.
  • Tras la reconquista de la ciudad en el siglo XIII, Fernando III amplia las atarazanas. Del activo puerto de Sevilla se exportaba hacia toda Europa granos, aceites, vinos, lanas, cueros, quesos, miel, cera, frutos secos, pescado salado, metales, sedas, lino y tintes.his sevilla
  • fuente: portal.apsevilla.com

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