FRACASA LA REUNIÓN DEL PUERTO Y LOS ALCALDES RIBEREÑOS SOBRE EL DRAGADO

La presidenta del Puerto, Carmen Castreño, convocó el pasado martes a los alcaldes ribereños para hablar largo y tendido del dragado de profundización que persigue ampliar el canal de navegación del río desde Sevilla a Sanlúcar, pero la reunión de dos horas acabó en fracaso absoluto. El primer edil de Coria, el hacedor de esta histórica cita, declaró horas después su decepción: “Me siento defraudado”, afirmó Modesto González (PA) en declaraciones a este periódico. Acudieron a la cita, aparte de Coria, los alcaldes o alcaldesas de Isla Mayor, Gelves, La Puebla del Río, Aznalcázar y San Juan (en este caso fue el primer teniente de alcalde), así como representantes de agricultores. También estuvieron presentes dos miembros de la Asociación para la Defensa del Territorio del Aljarafe (ADTA), la entidad que ha convocado dos debates críticos en Mairena del Aljarafe y en Coria sobre este proyecto promovido por el Puerto.
La desilusión se debió, según el alcalde coriano, “a la postura defensiva sin argumentos ni soluciones de la presidenta a la intentona de sacar adelante el dragado”, en contraste con el deseo de los alcaldes de recibir explicaciones científicas y minuciosas del proyecto del dragado y convencerse de que no tenían nada que temer para sus respectivos municipios.

Fuentes de la dirección del Puerto de Sevilla, sin embargo, rechazaron ofrecer una valoración de la reunión con los alcaldes y defendieron que la presidenta de la Autoridad Portuaria “sigue en la línea de diálogo y reuniones con todos”.
Frente a esta versión oficial del Puerto, el alcalde de Coria asegura que no hubo más tono que el de la discusión. “Hemos discutido durante dos horas. La presidenta ha estado muy desagradable. Algunos hemos intentado escuchar y aportar sensatez. Pretendíamos llegar a las Navidades con otros acuerdos, pero no ha sido posible”, lamentó el alcalde de Coria. Y añadió que el resumen es que el encuentro fue “mal” y en lugar del consenso se acabó en “disenso”.

La Asociación para la Defensa del Territorio del Aljarafe (ADTA), presidida por Juan Antonio Morales, lamentó “el talante poco propicio al diálogo” de la dirección del Puerto de Sevilla al acusarles de “reventar” la reunión y reprochar al alcalde de Coria haberlos invitado. Según su versión, la reunión comenzó con la intervención de la presidenta que defendió el dragado y la no existencia de impedimentos para la obra, tras lo que varios asistentes expresaron su desacuerdo. El presidente de ADTA pidió la palabra para leer un escrito con su intervención, pero su lectura “fue interrumpida en el punto 5 por la presidenta, que se negó a que continuase calificando el mismo como un manifiesto”. El punto 5 citaba el dictamen de junio de 2013 de la Unesco que aprobó “urgir al Gobierno de España a no permitir ninguna profundización del dragado en el Bajo Guadalquivir, en línea con las recomendaciones de la Comisión Científica y con anteriores decisiones de la Unesco…”. El otro socio de ADTA, Luis Andrés Zambrana, protestó por el modo en el que se estaba conduciendo la reunión y precisó que el escrito fue consensuado con los socios de la entidad.

 

Regantes y arroceros exigirán que la ley se cumpla

 

El grupo de trabajo permanente constituido por un sector no mayoritario de los arroceros y regantes -las organizaciones agrarias UPA-A, la Asociación de Regantes de Andalucía (Areda), la Asociación de la Pesca y la Acuicultura del entorno de Doñana y del Bajo Guadalquivir (Pebagua), comunidades de regantes y cooperativas- anunciaron este martes a la presidenta del Puerto de Sevilla que exigirán a Bruselas el cumplimiento de las normas medioambientales en el dragado de profundización del estuario del Guadalquivir, informa Europa Press.

En la reunión, celebrada también este martes, la presidenta Carmen Castreño defendió una vez más la importancia del dragado para el Puerto de Sevilla, mientras que el grupo de trabajo le recordó el contenido de los informes científicos y la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) del proyecto. Y sostuvieron que “cualquier nueva intervención en el Guadalquivir, como el dragado, supondría la alteración de la salinidad y de la calidad del agua, lo que significaría el cierre de la actividad económica del cultivo del arroz y de la pesca del cangrejo”. Ambas partes coincidieron en mantener una puerta abierta al diálogo que permita la búsqueda de soluciones que garanticen el presente y futuro tanto de la actividad portuaria, como del cultivo del arroz y de la pesca del cangrejo en el estuario.

 

Fuente: Diario de Sevilla

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