El Estado baraja dragar el río sólo 0,85 metros para no perder los fondos UE

Se ampliaría la profundidad del canal de navegación de los 6 metros actuales a casi 7 metros y se retrasaría a 2017 el proyecto original Se esperará al plan de defensa de márgenes

La Administración estatal, que gestiona el Puerto de Sevilla, se propone acometer un dragado de profundización del canal de navegación del Guadalquivir de sólo 0,85 metros para no perder los fondos europeos destinados a esta obra, que deben gastarse antes del 31 de diciembre de 2015. El objetivo es dinamizar la actividad del Puerto teniendo en cuenta también que la zona franca de Sevilla debe empezar a funcionar el año que viene.
Ampliar el canal en casi un metro de profundidad, pasando de los seis metros que tiene actualmente a casi siete metros, es la solución intermedia de dragado que baraja Puertos del Estado mientras se tramita la obra a mayor escala del Puerto sevillano, según pudo saber ayer este periódico. La idea es afrontar ahora esta actuación de menor entidad que permita la entrada de buques más grandes y dejar para más adelante (años 2017 y 2018) el proyecto original del Puerto de Sevilla de ganar dos metros más de profundidad al canal de navegación del estuario del río.
La noticia del dragado de 0,85 metros ya se trasladó el viernes de la semana pasada a las empresas que integran la Comisión de Servicios Portuarios de Sevilla en la reunión que celebraron en la avenida de La Raza. La propuesta fue acogida con satisfacción por el sector portuario por considerarlo una solución de urgencia a los problemas de navegación en la ría: los buques que llegan a Sevilla deben limitar al máximo su carga para no encallar.

Que el Ejecutivo central apuesta decididamente por el dragado del Guadalquivir lo dejó ayer claro el presidente de Puertos del Estado, José Llorca, tras reunirse en Sevilla con los presidentes de las autoridades portuarias andaluzas. En rueda de prensa, Llorca declaró sobre el dragado de profundización que “es imprescindible para el futuro del Puerto, para que puedan acceder buques de mayor calado que representan menos costes de transporte. La esclusa tiene que ser complementada con la profundización del dragado”.

El presidente de Puertos de Estado destacó que una prórroga de los fondos europeos del dragado más allá de 2015 “sería pequeña”, por lo que calificó de “imprencindible” aprovechar ahora que Bruselas concede un 80% del coste total de la obra con la condición de acabarla antes del 31 de diciembre de 2015.

Llorca señaló que el Puerto de Sevilla tiene muchas posibilidades de aumentar sus tráficos con la nueva esclusa y la zona franca. “Para el Puerto de Sevilla era fundamental una nueva esclusa que permitiera barcos de mayor eslora y manga. Los puertos son dinamizadores de la actividad económica y el empleo” de la zona.

Para Puertos del Estado, el proyecto de defensa de las márgenes del estuario, cuya nueva redacción está terminando el Puerto de Sevilla, es el único requisito medioambiental que queda para cumplir con la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) que el Ministerio otorgó en su día al proyecto del dragado. “Queda que la Junta apruebe los nuevos proyectos de defensa de las márgenes de Doñana y del canal. Es el último eslabón que falta para cumplir las condiciones de la DIA. Si se cumplen todos los condicionantes, como así esperamos, se puede avanzar en el dragado”, dijo.

En las próximas semanas, el Puerto de Sevilla espera entregar su segundo proyecto de defensa de márgenes a la Junta para su aprobación. Según Llorca, actualmente el proyecto se encuentra en el “estricto cumplimiento” de las medidas medioambientales, en lo que denominó como una fase “muy avanzada” para que pueda cumplirse si “así lo decide” la Junta.

El primer proyecto de defensa de márgenes fue rechazado por la Junta, mientras el actual cuenta con un presupuesto más elevado (11 millones) y el asesoramiento de los expertos de la Junta.

Llorca no citó siquiera como segunda condición previa obligatoria, antes de dragar, la obra para proteger del agua salada los cultivos del arroz del Bajo Guadalquivir. El Ministerio de Medio Ambiente, sin embargo, sí ha destacado siempre el plan de modernización de riego del arroz como una de las obras que hay que acometer antes de dragar el río. Se trata de tuberías para llevar directamente el agua dulce del río a los cultivos, una obra valorada en 100 millones de euros.

Los arroceros de la organización UPA y de la Asociación de Regantes de Andalucía (Areda) advirtieron esta semana en rueda de prensa que denunciarán ante Bruselas la obra del dragado al día siguiente de que comiencen, si se inician sin las dos medidas compensatorias previas: proteger las márgenes del río y modernizar el riego del arroz.

Fuente: Diario de Sevilla

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